Tijuana, Baja California, 30 de agosto de 2026.- En medio de la competencia interna que comienza a mover el escenario político de Baja California, Ismael Burgueño Ruiz colocó la unidad como el mensaje central de sus recorridos por el estado y pidió que las aspiraciones personales no provoquen divisiones dentro de Morena.
“Es muy importante que estemos unidos, que cerremos filas; sin unidad no hay nada”, expresó el alcalde de Tijuana con licencia durante las actividades que realiza como aspirante dentro del proceso para definir la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación.
La declaración ocurre en un momento relevante para Morena. La definición interna comienza a perfilar liderazgos y alianzas dentro del partido rumbo al proceso electoral de 2027, cuando Baja California renovará la gubernatura.
Burgueño pone la cohesión por encima de la competencia
Durante sus recorridos y asambleas informativas en distintos municipios, Burgueño ha planteado que la competencia debe desarrollarse sin romper la relación entre los diferentes grupos y liderazgos del movimiento.
Su mensaje busca establecer una ruta para el día después de la definición interna: que quienes participan acepten el resultado y mantengan la cohesión política.
El propio Burgueño ha señalado que el proyecto colectivo debe colocarse por encima de cualquier posición individual.
Ese planteamiento cobra importancia conforme aumenta la actividad política de los perfiles interesados en la sucesión estatal. Aunque la definición de una eventual candidatura deberá cumplir posteriormente con los procedimientos partidistas y electorales correspondientes, los movimientos actuales permiten observar cómo comienza a reorganizarse Morena en Baja California.
Programas sociales, parte de su discurso
Burgueño también ha utilizado sus recorridos para destacar los programas sociales federales que, desde su perspectiva, han contribuido a mantener el respaldo ciudadano hacia los gobiernos emanados de Morena.
Entre ellos mencionó la pensión para adultos mayores, las becas Benito Juárez dirigidas a estudiantes de educación media superior y la beca Rita Cetina.
El aspirante aseguró haber recibido testimonios de beneficiarios durante sus encuentros en diferentes comunidades.
La afirmación sobre el efecto político de estos programas corresponde a la valoración de Burgueño. Su declaración no estuvo acompañada de una medición que permita atribuir directamente a esos apoyos el respaldo electoral o ciudadano hacia Morena en Baja California.
La definición que empieza a mover el tablero de 2027
Más allá del discurso partidista, el proceso tiene una lectura de interés público.
Baja California deberá elegir gubernatura en 2027, además de otros cargos de elección popular, por lo que las decisiones internas de los principales partidos comenzarán a definir buena parte de la oferta política que posteriormente llegará a las urnas.
En ese escenario, Burgueño intenta proyectar su participación bajo una premisa: competir por la coordinación sin convertir el proceso en una confrontación interna.
También retomó los principios que Morena identifica con su fundación —“no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”— y sostuvo que deberán mantenerse independientemente de quién resulte favorecido.
El siguiente punto será comprobar cómo se desarrolla la definición y, sobre todo, qué ocurre con los distintos grupos una vez conocido el resultado.
Porque el llamado de Burgueño plantea desde ahora el desafío que enfrentará Morena cuando termine la competencia: convertir la unidad expresada en el discurso en cohesión política efectiva rumbo a 2027.
