Casa de la Cultura de Tijuana celebra 96 años de memoria

Tijuana, Baja California, 16 de julio de 2026.- La comunidad cultural de Tijuana conmemoró este jueves los 96 años del edificio que alberga la Casa de la Cultura, en la colonia Altamira. Inaugurado el 17 de julio de 1930, el inmueble ha sido escuela, centro de operaciones militares y espacio de formación artística.

Su historia comenzó como sede de la Escuela Primaria Álvaro Obregón. Durante más de cuatro décadas, sus aulas recibieron a niñas, niños y jóvenes de una ciudad que todavía se encontraba en pleno crecimiento.

El edificio también funcionó como secundaria, preparatoria y centro de capacitación para docentes. Miles de familias tijuanenses mantienen una relación directa con el recinto porque alguno de sus integrantes estudió, trabajó o tomó clases en sus instalaciones.

Uno de los capítulos menos conocidos ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando fue utilizado como Centro de Operaciones y Comunicaciones del Ejército Mexicano. Esta función incorporó al inmueble a un periodo relevante de la historia nacional y amplió su valor más allá del ámbito local.

La etapa cultural comenzó en 1977. Ese año, el edificio se convirtió en el primer espacio de Tijuana dedicado a la enseñanza formal de distintas expresiones artísticas.

Desde entonces, sus salones han impulsado el talento de generaciones completas mediante actividades de música, danza, teatro, literatura y artes plásticas. Algunas personas llegaron por primera vez durante su infancia y, décadas después, regresaron acompañadas de sus hijos o nietos.

Esa continuidad explica por qué la Casa de la Cultura representa más que un edificio antiguo. Es un punto de encuentro donde la memoria de Tijuana convive diariamente con nuevas expresiones creativas.

La ceremonia por el aniversario incluyó una presentación de fotografías y videos históricos realizada por el ingeniero en aeronáutica Fermín Cota. El material permitió observar los cambios experimentados por el inmueble y conocer su participación durante la Segunda Guerra Mundial.

El presidente municipal Abdiel Gutiérrez Coronado reconoció el valor arquitectónico e histórico del recinto. Durante el acto, señaló que su conservación resulta necesaria para que continúe abierto a la comunidad y a las próximas generaciones.

La secretaria de Cultura de Tijuana, Yadira Esther Gutiérrez Ávila, destacó que el edificio conserva la memoria de las personas que han pasado por sus aulas y escenarios. La celebración concluyó con el tradicional corte de pastel.

Aunque el aniversario corresponde al inmueble y no a la institución cultural fundada en 1977, ambas historias se encuentran estrechamente vinculadas. La construcción permitió que Tijuana contara con uno de sus primeros espacios permanentes para acercar las artes a la población.

A cuatro años de alcanzar su centenario, el principal desafío será conservar el patrimonio arquitectónico sin perder su vocación comunitaria. Su permanencia dependerá tanto del mantenimiento físico como de la continuidad de sus talleres, actividades y espacios de aprendizaje.

Después de 96 años, el edificio de Altamira sigue cumpliendo una función esencial: reunir a distintas generaciones alrededor del conocimiento, la creatividad y la identidad tijuanense.

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