Mexicali, 11 de abril de 2026.- El Gobierno de Baja California anunció la implementación de un programa integral de atención psicológica dirigido a policías de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) y personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSCBC), con el objetivo de fortalecer su bienestar emocional y mejorar su desempeño operativo.
La estrategia, impulsada por la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, contempla la atención directa de problemáticas como ansiedad, depresión y estrés postraumático, condiciones que, de acuerdo con autoridades estatales, afectan a una proporción significativa de elementos policiales en el país.
Datos oficiales estiman que al menos tres de cada 10 policías podrían enfrentar este tipo de afectaciones emocionales derivadas del alto riesgo de su labor. Bajo este contexto, el programa busca intervenir de manera preventiva y terapéutica, mediante acompañamiento profesional con enfoque social y humanista.
Durante el primer trimestre de 2026, la SSCBC ha otorgado sesiones de atención psicológica a elementos de la FESC, además de implementar capacitaciones en manejo del duelo, dirigidas a personal operativo, administrativo y jurídico. Estas acciones se complementan con procesos de actualización impartidos por el Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California (IPEBC), enfocados en la atención de personas neurodivergentes.

El plan contempla la creación de una estructura institucional específica para atender la salud mental dentro de las corporaciones. En una primera etapa, se establecerá la Coordinación de Salud Mental y Educación Preventiva, integrada por personal especializado en atención psicológica individual y colectiva.
Además, se prevé fortalecer la red de atención mediante convenios con instituciones públicas y privadas, con el fin de ampliar la cobertura de servicios no solo para los elementos en activo, sino también para sus familias.
Autoridades de la SSCBC indicaron que este enfoque responde a un diagnóstico interno sobre las principales afectaciones emocionales en el sector, donde se identificaron patrones recurrentes asociados al desgaste laboral, exposición a situaciones de riesgo y presión operativa.
La implementación de esta política pública forma parte de una estrategia más amplia orientada a la profesionalización y dignificación de los cuerpos de seguridad en Baja California, incorporando el bienestar emocional como un componente clave para el desempeño institucional.

