Baja California, 6 de junio de 2025. – En medio de una creciente presión sobre los recursos hídricos compartidos entre México y Estados Unidos, investigadores del CICESE están desarrollando soluciones concretas para enfrentar la crisis. Desde técnicas de riego ancestral con ollas de barro hasta el uso de sensores térmicos y drones, los avances aplicados en el Valle de Mexicali y otras regiones agrícolas de Baja California buscan redefinir la relación entre el campo y el agua.
Durante la edición número 112 del Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, el doctor Rodrigo Méndez, Investigador Titular del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), presentó los hallazgos más recientes de su equipo, enfocados en mejorar la eficiencia hídrica sin sacrificar la productividad agrícola.
En su ponencia “Aplicaciones de la ecofisiología de plantas en sostenibilidad”, explicó cómo cultivos como la vid y el garbanzo han respondido favorablemente a métodos de riego sustentable. Uno de los experimentos más destacados incluyó el uso de ollas de barro enterradas, que demostraron ser tan efectivas como el riego por goteo, pero con menor evaporación y costos reducidos.
“El Valle de Mexicali, el Valle de Guadalupe y San Quintín enfrentan escenarios críticos por sobreexplotación de acuíferos y salinización del suelo”, advirtió el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental México A.C. (CIGAMX). “Estas tecnologías pueden marcar la diferencia entre la viabilidad agrícola y el colapso hídrico”, añadió.
En el caso del garbanzo, se aplicaron técnicas como el secado parcial de raíces y riegos restringidos, obteniendo una notable mejora en el rendimiento del cultivo y el uso eficiente del recurso. Estos métodos, aún en fase experimental, podrían escalarse a nivel regional con el apoyo de productores y autoridades.
Otro eje de innovación fue la agricultura de precisión, que integra sensores, imágenes satelitales y drones para monitorear la humedad del suelo y definir con exactitud cuándo y dónde regar. Estas tecnologías ya operan en parcelas piloto del CICESE, con resultados que podrían establecer un nuevo estándar para el uso del agua en el noroeste del país.
Además de los temas agrícolas, el Dr. Méndez abordó iniciativas urbanas como los techos verdes —estructuras vegetales sobre edificios— que permiten disminuir la temperatura interna y reducir el consumo energético. Aunque su aplicación es aún incipiente en México, ya hay experiencias exitosas en ciudades como Tijuana.
Uno de los hallazgos más comentados fue el fenómeno conocido como “efecto lujo invertido”, que revela cómo las zonas urbanas de menor ingreso presentan una mayor biodiversidad vegetal e insectos que los sectores más desarrollados. Según el investigador, esto invita a repensar las políticas urbanas desde una perspectiva ecológica e incluyente.
Por su parte, Zavala Álvarez, egresado del programa LEAD de El Colegio de México, destacó que los aportes del Dr. Méndez consolidan a Baja California como un referente en sostenibilidad científica, al aplicar conocimiento de frontera en contextos reales que benefician tanto al medio ambiente como a las comunidades locales.
El seminario fue organizado por el CIGAMX en colaboración con CONCANACO Servytur México, como parte de un programa permanente de educación ambiental y difusión de ciencia aplicada. La conferencia completa está disponible en línea, y la siguiente sesión se realizará el 11 de junio con el tema “Conservación y sustentabilidad: experiencias desde Chiapas”.
